Somos como tú: La Mujer Pulpo


La Mujer Pulpo es siempre EXTRAORDINARIA, da igual en qué lugar del mundo se encuentre o en qué circunstancias. Es activa, dinámica, vital, de espíritu siempre joven, creativa, social, con iniciativa, solidaria… en fin, todo lo contrario a la “mujer seta”.

Y este proyecto no podría llamarse de otra manera porque en el nombre mismo está implícita la esencia de todo él.

Mar y tierra, tan juntos y tan separados, pero tan importantes para el ciclo de la vida. Y en ambos mundos vive La Mujer Pulpo. Tan diferentes y tan parecidas entre sí.

Lo más conocido de la Mujer Pulpo del agua es que tiene ocho brazos. ¡Nosotras tenemos dos pero hay días que los movemos tanto, para hacer tantas cosas a la vez, que parece que tengamos ocho! ¿Te suena de algo?

En su cabeza tiene unos ojos muy desarrollados, el cerebro y tres corazones. Dos de ellos llevan la sangre sin oxígeno a las branquias y el tercero transporta la sangre oxigenada al resto del cuerpo. Algo así como nosotras, que tenemos un corazón que oxigena físicamente el cuerpo, y otros corazones (en la cabeza) que nos ayudan a amar y a disfrutar de las cosas bonitas de la vida. Pero ella debe ser de “sangre real”, porque, a  diferencia de nuestra sangre la suya es azul y no roja.

¿Sabías que los pulpos son los invertebrados con mayor inteligencia? Tienen una gran capacidad para resolver problemas, sortear obstáculos, memorizar patrones y aprender observando.

¡Seguro que te ves reflejada en la mayor parte de lo dicho hasta ahora!

Te doy más datos. El pulpo es además, el invertebrado con mayor desarrollo de los ojos. Es capaz de enfocar con precisión, como nosotras, de adaptar su visión a los cambios de luz y de interpretar la información visual.

La Mujer Pulpo (como su versión masculina) es completamente sorda, pero tiene un magnífico sentido del tacto. Exactamente como en la tierra. No todas las mujeres pulpo tenemos todos los sentidos funcionando perfectamente, pero el resto de ellos son capaces de suplir esas otras carencias con un mayor desarrollo.

¿Quieres más analogías? Siempre se ha dicho de la mujer humana que, en general, es “prudente”. Bueno, pues la mujer pulpo marina también lo es. Tanto que a veces parece hasta tímida. Prefiere esconderse, cambiar de color, mimetizarse con su entorno, pasar desapercibida. Y a la hora de escapar, como nosotras, halla el medio. Ella lo que usa es la tinta para despistar al atacante y huir a toda velocidad.

Son inofensivas, pero como ocurre entre las hembras pulpo humanas, entre las del mar también hay excepciones. Hay que tener cuidado con algunas, que sí son peligrosas, como la especie de pulpo de anillos azules, cuya mordedura es venenosa y puede matarte. ¡Cualquiera lo diría con su pequeño tamaño y esos colores tan atractivos!

Para terminar con las comparaciones, ahí va la que se refiere a la familia y procreación.

En el mar, el macho pulpo se acerca a la hembra, copula y la abandona. ¡A algunas mujeres pulpo de la tierra a veces les ocurre igual!

En el agua, la hembra cuida de sus huevos manteniendo a raya a los depredadores y oxigena la cueva. Pero no se cuida nada a sí misma. ¿Te suena? No se alimenta, y tras la eclosión de los huevos, la hembra muere.

Por supuesto (¡y menos mal!) en la especie humana la historia no suele ser tan triste. Y la mujer pulpo de la tierra está aprendiendo a cuidarse, a quererse, a valorarse, a saber que tiene la capacidad de poder realizar aquello que desee sin tener que morir en el intento.

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Y desde aquí, desde el proyecto de La Mujer Pulpo, es lo que vamos a impulsar:

¡ Que nuestra vida sea más positiva

y que con la ayuda de todas,

los sueños individuales se conviertan en realidades

que podamos compartir y disfrutar !

¡Que las iniciativas de las mujeres, ya sean a nivel personal como profesional tengan el eco que se merecen!

¡Únete al proyecto!                 ¡Somos como tú!